El apoyo familiar es importante para evitar el aislamiento de las personas que sufren directamente de depresión.
En Alemania, el 45% de las personas sufren directa o indirectamente los efectos y consecuencias de la depresión. Así se desprende de una encuesta realizada por la Fundación Alemana de Ayuda contra la Depresión y para la Prevención del Suicidio (SDPHSP). Así, el 24% de los adultos dijo que sufre en alma propia la depresión, mientras que el 26% aseguró que tiene familiares afectados por esta condición. El 5% de los encuestados reportó que se enfrenta a ambas circunstancias.
A pesar de la carga que representa la depresión para el 77% de las familias, la estructura familiar sigue siendo una fuente importante de apoyo. El 46% de los afectados por depresión en Alemania recibe de su familia la sensación de que no los dejan solos. Los familiares alentaron al 38% a buscar ayuda profesional. La familia también es una ayuda importante para sobrellevar la vida cotidiana (34%) y brindar apoyo en el hogar (24%) en el marco de una vida afectada por la depresión.
Sin embargo, el 42% de las personas con depresión encuestadas también informaron que su familia no estaba en coondiciones de ayudarlos. La razón es, por ejemplo, que los propios familiares tenían problemas de depresión u otras enfermedades mentales.
La depresión también afecta de otras maneras a los miembros de la familia. Según la encuesta, la preocupación por la persona enferma (81%), su falta de motivación (73%) y su falta de interés (67%) se percibían como factores estresantes para el resto de la familia. En el 43% de las familias hubo más discusiones de lo habitual durante la depresión, y en una de cada cinco familias esto llegó incluso a romper el contacto (19%).
Mirando hacia atrás, una de cada dos familias también reporta experiencias positivas: en el 55% de los familiares encuestados, el miembro enfermo de la familia se abrió más a la familia. El 47% dijo que a la larga la depresión y su tratamiento habían profundizado o fortalecido sus relaciones entre ellos.
«La depresión afecta a toda la familia», explica Ulrich Hegerl, presidente de la junta directiva de la Fundación Alemana de Ayuda a la Depresión y Prevención del Suicidio. «Por eso tiene sentido implicar a los familiares en la terapia, por ejemplo, para informarles sobre la enfermedad y las medidas para superarla». De esta manera es posible «reducir” el estrés familiar causado por la depresión de uno o varios de sus miembros, según Hegerl.
Para el octavo barómetro alemán de la depresión, en septiembre se encuestó a 5.000 personas de entre 18 y 69 años. La encuesta examina cada año las actitudes y experiencias sobre la depresión en la población adulta, este año en particular la situación familiar. El estudio fue financiado por la Fundación Deutsche Bahn.
