La UNESCO ha declarado oficialmente los cuatro castillos más emblemáticos del rey Luis II de Baviera como Patrimonio Mundial de la Humanidad.
La decisión fue tomada el 12 de julio de 2025 en París, reconociendo su valor arquitectónico, artístico y cultural.
Los castillos incluidos son:

Neuschwanstein: símbolo de Baviera e inspiración para Disney

Herrenchiemsee: réplica del Palacio de Versalles

Linderhof: palacio íntimo con jardines barrocos

Königshaus am Schachen: refugio alpino con salón oriental
Con más de 1,7 millones de visitantes al año, estos castillos son un imán turístico y reflejan la imaginación y excentricidad del llamado “Rey de los cuentos de hadas”.
La UNESCO ha pedido medidas para gestionar el turismo y preservar estos monumentos para futuras generaciones.
