En Alemania, Buttermilch es un producto lácteo muy popular, conocido en español como suero de mantequilla.
Se obtiene tradicionalmente como subproducto al elaborar mantequilla, aunque hoy en día también se produce mediante cultivos lácticos controlados. Su sabor es suave, ligeramente ácido y muy refrescante, lo que lo convierte en una bebida ideal para el día a día.
Además de consumirse solo, Buttermilch se usa en repostería para preparar pasteles, panes y panqueques más esponjosos, y también en recetas saladas como sopas y salsas. Es bajo en grasa y rico en proteínas, lo que lo hace perfecto para dietas saludables.
Disponible en supermercados alemanes como Aldi, Lidl, Rewe o Edeka, Buttermilch no sólo es un símbolo de la tradición láctea alemana, sino también un ingrediente versátil y nutritivo que vale la pena probar.
