Alemania ha revisado sus directrices oficiales sobre la lactancia y ahora aconseja que los bebés sean alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida.
Con este cambio, el país se alinea plenamente con la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, que desde hace años defiende este periodo como óptimo para el desarrollo infantil.
La nueva guía sustituye la recomendación anterior, que situaba la lactancia exclusiva entre los cuatro y seis meses. Además, se sugiere mantener la lactancia —combinada con alimentación complementaria— hasta alrededor del primer año, siempre que madre y bebé lo deseen.
Las autoridades sanitarias destacan que esta actualización se basa en evidencia científica que muestra beneficios claros para la salud del bebé, como menor riesgo de infecciones, y también para la madre.
Al mismo tiempo, subrayan que la decisión final sobre cómo y cuánto tiempo amamantar debe respetar las circunstancias y preferencias de cada familia.
