Durante los últimos días, gran parte de Alemania ha experimentado un marcado retorno del invierno.
Una masa de aire frío procedente del norte ha provocado nevadas en numerosas regiones, desde las zonas montañosas del sur hasta las llanuras del norte. Las ciudades han amanecido cubiertas por un manto blanco que, aunque ha generado complicaciones en el tráfico, también ha devuelto un ambiente invernal que muchos daban por terminado.
Los servicios meteorológicos han emitido avisos por nieve y hielo, especialmente en carreteras secundarias y zonas rurales. Aun así, la estampa ha sido recibida con entusiasmo por quienes disfrutan del clima frío y los deportes de invierno. En los Alpes bávaros, las estaciones de esquí celebran la llegada de nuevo polvo blanco, que mejora las condiciones de las pistas.
Aunque se espera que las temperaturas sigan siendo bajas en los próximos días, los meteorólogos prevén un clima variable, con intervalos de sol y nuevas precipitaciones. Alemania, al menos por ahora, vuelve a vivir un auténtico invierno.
