David Raum (28), internacional alemán y pieza clave en el esquema del RB Leipzig, atraviesa una etapa de expansión personal y profesional que va mucho más allá del fútbol.
En cuestión de horas, el lateral ha puesto en marcha dos lanzamientos estratégicos que refuerzan su imagen como figura híbrida entre deporte, moda y música, un perfil cada vez más habitual entre los jugadores de la nueva generación.
Por un lado, llega al mercado la nueva colección de Vorgrace, su marca de moda. Raum lleva meses trabajando en el proyecto, que busca consolidarse dentro de la escena streetwear alemana con prendas de corte limpio, estética urbana y una identidad que mezcla deporte, cultura pop y diseño contemporáneo. Para el futbolista, Vorgrace no es un simple pasatiempo: es una apuesta empresarial que pretende conectar con un público joven, digital y atento a las tendencias.
Al mismo tiempo, Raum debuta en la música bajo el nombre artístico DJ ROOMER. Su primera canción, titulada My Body, nace de una colaboración con otros productores y artistas de la electrónica. El tema se caracteriza por un ritmo hipnótico, repetitivo y pensado para el club, con una construcción sonora que busca enganchar desde los primeros segundos y funcionar en sesiones de baile. Con ROOMER, Raum se adentra en un territorio creativo que cada vez atrae a más deportistas, interesados en explorar facetas artísticas paralelas a su carrera profesional.
Este doble lanzamiento no es casualidad. Raum aprovecha su momento deportivo y mediático para construir una marca personal transversal, capaz de moverse entre distintos ámbitos culturales. La combinación de moda y música le permite conectar con audiencias que van más allá del aficionado al fútbol, reforzando su presencia en redes y ampliando su alcance como figura pública.
En un panorama donde los futbolistas buscan diversificar su identidad y proyectarse como creadores, empresarios o artistas, David Raum se suma a una tendencia que ya han explorado otros nombres de la Bundesliga. Con Vorgrace y DJ ROOMER, el internacional alemán demuestra que su ambición no se limita al terreno de juego, sino que también apunta a convertirse en un referente de estilo y creatividad dentro y fuera del deporte.
