En varios supermercados EDEKA de Alemania, la compra diaria ha incorporado un elemento inesperado: los Flirtkörbe, cestas de color rosa que indican que el cliente está abierto a conversar o incluso flirtear mientras recorre los pasillos.
La iniciativa, introducida en tiendas como EDEKA Warnow Park en Rostock y EDEKA Schmid en Gammertingen, se ha convertido en un fenómeno de marketing local con impacto nacional.
El funcionamiento es simple. Quien toma una de estas cestas envía una señal clara de que está dispuesto a interactuar. En algunos establecimientos, un cartel lo explica directamente: si eres single, abierto a nuevos contactos o simplemente conversador, puedes elegir una de estas cestas para mostrarlo. La idea nació como una acción de bajo coste, pero su alcance ha sido notable gracias a la curiosidad de los clientes y la viralidad en redes sociales.
La recepción ha sido diversa. En Rostock, las mujeres adoptaron la iniciativa con entusiasmo, mientras que los hombres mostraron más reservas, lo que llevó a introducir también cestas azules para reducir la barrera del color rosa. En Gammertingen, algunos clientes incluso preguntaron si podían comprar una cesta para llevársela a casa. En Achim-Baden, el mercado EDEKA Schinck dispone de 25 cestas rosas y asegura que la acción ayuda a los clientes a salir de su zona de confort, con participación de personas de todas las edades.
Aunque no existen datos oficiales sobre parejas formadas gracias a los Flirtkörbe, los responsables de los mercados destacan que la iniciativa ha generado más interacción entre clientes, un ambiente más relajado y una notable presencia en redes sociales sin necesidad de grandes inversiones publicitarias. La idea funciona porque rompe la rutina, reduce la barrera social para iniciar conversación y crea comunidad en un entorno cotidiano.
