Durante años, Alemania ha tenido fama de ser un país donde el efectivo manda. Sin embargo, esa realidad está cambiando rápidamente.
Según la última encuesta del Deutsche Bundesbank, en 2025 los alemanes pagaron por primera vez más compras sin efectivo que con efectivo. El 55 % de las compras se realizaron mediante métodos de pago electrónicos, frente al 45 % en efectivo.

La tarjeta gana terreno
La tarjeta de débito, especialmente la Girocard, continúa siendo el método electrónico más utilizado y representó el 26 % de todas las operaciones. Los pagos con móvil también crecen con fuerza: ya suponen alrededor del 10 % de las compras.
El teléfono móvil y los relojes inteligentes están cambiando incluso la forma de pagar con tarjeta. El Bundesbank señala que los pagos iniciados desde dispositivos móviles han aumentado considerablemente en los últimos años.

Pero el efectivo sigue siendo importante
Aunque las tarjetas avanzan, Alemania todavía está lejos de abandonar el efectivo. El 80 % de los encuestados considera que poder pagar en efectivo sigue siendo indispensable.
Por eso, para quienes viajan a Alemania, lo más recomendable sigue siendo llevar tarjeta y algo de efectivo. La aceptación de los pagos electrónicos ha aumentado, pero todavía existen establecimientos donde las opciones de pago pueden ser más limitadas.
Alemania está cambiando
La imagen de una Alemania que paga exclusivamente con billetes y monedas ya no refleja la realidad. El país está avanzando hacia un sistema cada vez más digital y sin efectivo, aunque el efectivo continúa teniendo un papel importante.
En Alemania, hoy la respuesta no es efectivo o tarjeta: es efectivo y tarjeta.
