La canciller alemana Angela Merkel ha reiterado su estricto rechazo a un límite máximo en la acogida de refugiados: «Límites máximos son unilaterales y estáticos y dificultan todo lo que queremos lograr. Decirlo claramente es para mí una cuestión de honestidad y credibilidad».
La líder cristianodemócrata ha defendido su postura a favor de establecer cuotas o contingentes de refugiados: «Los contingentes son un acuerdo conjunto a nivel europeo, no un límite máximo fijado de forma unilateral por Alemania«.
Asimismo ha insistido en la necesidad de registrar a los refugiados en los lugares a los que llegan. «Aquellos que necesiten nuestra protección deberán ser repartidos de manera justa y solidaria entre los países de la UE». «Y los que no tengan derecho al asilo deberán ser devueltos de nuevo a sus países», afirmó.
EN EL PUNTO DE MIRA DE LAS CRÍTICAS
Merkel lleva tiempo en el centro de las críticas por su política de puertas abiertas a los refugiados que llegan al país huyendo de conflictos como la guerra civil en Siria.
«Trabajo en reducir las cifras. Pero es una ilusión creer que el problema de los refugiados se puede solucionar en la frontera germano-austríaca. Las grandes oleadas de refugiados sólo pueden combatirse a través de la cooperación internacional», advirtió.
